Home » » Devociones propias de nuestro pueblo

Devociones propias de nuestro pueblo


Nuestra Señora del Rosario

En torno al siete de octubre, festividad de esta popular advocación mariana, se celebran en nuestro pueblo las fiestas en honor y gloria a la Santísima Virgen del Rosario. La imagen original y antigua que promovió esta devoción en nuestro pueblo se perdió en un incendio que sufrió su altar en la iglesia parroquial, sede de su propia Hermandad. No obstante, la imagen que desde entonces es Titular es una bellísima talla de Castillo Lastrucci con expresión de mujer serena, paciente y cariñosa. El himno cantado en su honor es el que sigue:

¡Oh Virgen del Rosario, qué hermosa eres!
Dios te ha hecho bendita entre las mujeres
y por estos contornos de Andalucía
del Rosario te llaman, Virgen María.
Ay, Virgen María. Ay, Virgen María.
Del Rosario te llaman, Virgen María.
Del Rosario te llaman, Virgen María.
Suena alegre el tañido de las campanas
como preludio ardiente de la mañana
de estrellas que en el cielo al Sol se asoman
a hacerte con sus rayos una corona.
Ay, una corona. Ay, una corona.
A hacerte con sus rayos una corona.
A hacerte con sus rayos una corona

San Antonio de Padua

Fieles a las devociones franciscanas más tiernas y entrañables, los hogares de Benacazón han sido desde siempre bendecidos por San Antonio bendito, devoción ancestral de nuestra localidad. En tiempos pretéritos su imagen salía a la calle (junto con otros santos) con la Patrona del pueblo en su procesión. Su oración es la siguiente:

Acordaos ¡oh glorioso San Antonio!
amigo del niño Jesús e hijo querido de María Inmaculada
que jamás se ha oido decir
que ninguno de los que han recurrido a vos,
implorando vuestra protección,
haya sido abandonado.
Animado con esta confianza
vengo a tu presencia
¡oh fiel consolador de los afligidos!
Gimiendo bajo el peso de mis pecados
me postro a vuestros pies, y pecador como soy
me atrevo a comparecer delante de vos:
no desechéis, pues, mi súplica,
vos que sois tan poderoso cerca del Corazón de Jesús;
antes bien, escuchadla favorablement
y dignaos a acceder a ella